Las primeras horas del día son sagradas. Lo que haces en esos primeros 60 minutos establece el tono para las siguientes 15 horas.
Mi rutina comienza a las 5:30 AM. Los primeros 10 minutos son para hidratación y movimiento ligero. Un vaso de agua con limón y estiramientos básicos.
Los siguientes 20 minutos son para meditación y visualización. No necesitas ser un experto, simplemente siéntate en silencio y observa tu respiración.
Luego, 15 minutos de ejercicio intenso. No necesitas un gimnasio, una rutina de HIIT en casa es suficiente para activar tu cuerpo y mente.
Los siguientes 10 minutos son para journaling. Escribo 3 cosas por las que estoy agradecido y 3 prioridades para el día.
Los últimos 5 minutos son para revisar mis metas y afirmaciones. Esto mantiene mi norte claro y mi motivación alta.
Esta rutina ha transformado mi productividad y bienestar. No la cambiaría por nada.